Aragua el más pisoteado por la revolución

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En nuestro estado Aragua ya se ha hecho frecuente y rutinario, las protestas cívicas  y la toma de las calles de un pueblo que está desesperado, que muere de hambre, que no consigue medicinas, y a quien la delincuencia lo sitúa a diario, sin recibir ninguna respuesta concreta por parte de la revolución, un proceso que ha utilizado nuestra entidad como bastión de garantía revolucionaria, y que ha repetido miles de veces que Aragua es a la revolución, lo que Carabobo fue a la independencia.

No obstante, todo el pueblo aragüeño ha sufrido en carne propia, los desmanes de un proyecto que fracasó, porque a ese pueblo que utilizó para llegar al poder, fue al que más ha golpeado sin contemplación alguna, condenándolo a la miseria y a la tragedia de vivir en el primer estado más violento y peligroso del país.

Esa es la herencia que nos ha dejado la revolución, el balance social es totalmente rojo, porque ni siquiera las necesidades básicas de la gente han sido solventadas, sino todo lo contrario, de un estado pujante, emprendedor, autosuficiente, pasamos a ser una entidad altamente peligrosa, violenta, arruinada, en crisis y prácticamente en terapia intensiva.

El legado de la revolución nos ha marcado con el látigo del castigo y la indiferencia a nuestro clamor por alimentos, medicinas, gas doméstico, luz eléctrica, viviendas, mejoras en la calidad de vida de un pueblo que vive en carne propia y al rojo vivo la peor desgracia jamás vivida en nuestra Venezuela.

No se trata de ser demagogo ni exagerado, realmente me quedo corto al narrar la grave situación que se vive hoy en el estado Aragua, especialmente, en los municipios Zamora y Sucre, donde sus alcaldes se esgañotan y desgarran las vestiduras gritando consignas para mantenerse en el poder, pero que no han  hecho nada por la gente. No obstante, en estos sectores se vive la inclemencia de la inseguridad y del grave deterioro de un parque industrial orgullo para los aragüeños en su conjunto y que daban de comer a miles de hogares en este terruño, hoy vivimos en ruinas, entre escombros, con calles totalmente deterioradas, a oscuras y sin seguridad, a merced del hampa y de la delincuencia que nos azota día tras día.

Hay que decirlo con nombre y apellido, tanto el Mayor General Eusebio Agüero y Michael Reyes, alcaldes de los municipios Sucre y Zamora respectivamente, son sin lugar a dudas los más responsables de esta crisis que hoy padecemos, sólo se han dedicado a ser revolucionarios de salón y han dejado a un pueblo abandonado y pisoteado por la revolución. El pueblo va a pasarles facturas y más pronto de lo que ellos creen, a fuerza de votos y con la voluntad de los aragüeños, saldremos de estos personeros que resultaron ser la estafa más grande que ha tenido el estado Aragua, porque los méritos para llegar a estas alcaldías, no son precisamente las de un gerente, o dirigente político o social, sino que lo diga Michael Reyes, quien llegó para desgracia de nuestro pueblo a Zamora, por haber golpeado y herido de consideración al actual presidente a la Asamblea Nacional, diputado Julio Borges.

Aquí nadie se confunde y nuestra exige justicia por la responsabilidad directa de estos funcionarios del PSUV, en el deterioro y grave crisis que hoy padecemos.

Clever Lara

Secretario de Organización

Acción Democrática Aragua

@cleverlaraad

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